Edilberto Merida

 

Para mí es un honor presentar esta muestra llamada Barros Dorados-María Antonieta Mérida, que me permite presentar a la comunidad mi trabajo, disciplina y técnica. Nuestro arte es mal entendido, le llaman peyorativamente ARTESANÍA. Nosotros sabemos que modelar barro y hacer de cada obra una pieza única es un parto artístico.  Salvando las distancias, los grabados de Durero, Picasso o Dalí, reproducidos por impresión mecánica ¿son trabajos artesanales?             Esa es mi pregunta.

Premio Nacional Joaquin Lopez  antay 2012

El arte es una comunicación casi autista, al principio nadie te entiende, después se dan cuenta que has creado un mundo aparte con un lenguaje propio… y LUEGO, a veces después de muchos años, tal vez lo disfrutes desde la tumba. LA GENTE entiende lo que querías decir y empieza a hablar en tu dialecto, entiende tus formas expresivas, tus adjetivos, tus NUEVAS PALABRAS, tus neologismos. Todo ese mundo con lenguaje propio que has hecho con el barro, recién entonces tiene voz y estilo propio.

Como hija y discípula de Edilberto Mérida me toca llevar la posta, dar un giro espiralado a este lenguaje que Edilberto ha creado, llamado por Ricardo Cuya EXPRESIONIMO INDIO. EN ESO ESTOY, así pasaré el resto de mi vida, dándole al estilo MÉRIDA una nueva música de fondo, uso el dorado, aplico tierras de color diverso, modelo figuras estigmatizadas, de los marginados, de los olvidados.

Gracias por estar en esta reunión que hace un hito más en nuestra vida creativa, se abre el telón de la galería y ustedes podrán apreciar a nuestros actores de barro, quietecitos, pulcros, sanos, santos.

María Antonieta Mérida Enríquez

Medalla Nacional Joaquin Lopez antay

 

 

Como es conocido,   la cerámica  Mérida   ha dado identidad a la región Cusco, y en el caso particular de María Antonieta Mérida se puede afirmar que su arte está  en continuo crecimiento. Su punto de partida fue la sólida formación artística desde la niñez siguiendo las enseñanzas de su padre. Poseedora de un espíritu inquieto que la  ha llevado a experimentar nuevas técnicas, ha  logrado destacar de manera propia.

Doctora Mercedes PAstor

Se puede afirmar que inicia su obra influenciada por la cerámica Inca pero luego, a través de sus conocimientos sobre las iglesias cusqueñas,  recrea su encanto con la monumentalidad del arte barroco expresado en lo volumétrico de su  obra, cuyos retablos y  figuras  están enriquecidos  con  pan de oro y plata.

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Su obra es diversa. Por un lado representa  a la gente del campo y,  por otro lado, muestra la majestuosidad del arte religioso barroco virreinal del cual se ha  alimentado observando las imágenes del arte religioso policromado y al desempeñarse como restauradora de imágenes religiosas.

La cerámica de María Antonieta es tridimensional pues practica un   buen manejo de los volúmenes del color  tierra y, en las otras gamas, combina las medidas de manera muy exitosa y apropiada. Asimismo  tiene gran facilidad para interpretar personajes diferentes y novedosos y es una constante en ella  la búsqueda de personajes nuevos como es el caso del danzarín de Canas y el personaje llevando  el varayoc.

Mercedes Pastor Belaunde

Ministerio de Relaciones Exteriores

Área Cultural

 

El libro (primero) de la Biblia narra: Génesis 2:7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

El acto creativo es in narrable, cuando se crea algo que no existe. Cómo explicar el goce que sentimos cuando inventas algo que jamás hubo. Cuando lo inédito aparece. Cuando el grito ¡ EUREKA ! festeja el hallazgo. Ante lo nuevo, enmudece nuestro ser racional y queremos llorar ante la belleza de lo creado.

Ricardo cuya

Los artistas jóvenes, muchas veces se engañan, hacen obras y las presentan como sus creaciones. Confunde el acto constructivo con el acto creativo. CREAR es innovar. Construir no necesariamente es inventar/crear. Cuando un pintor plasma en lienzo un bodegón (por más bello que fuere) no está creando nada. Sólo muestra una imagen de lo que podemos encontrar en una cocina, o en una mesa bien adornada. Construye al óleo una imagen que observa en la realidad.

Es por eso que los dos cuadros que vemos a continuación, bodegones, se distancian. Uno refleja la realidad (la re construye) y otro muestra un mundo personal en el que no se cumplen las leyes naturales, sin embargo ES BELLO. Es arte (la búsqueda de lo bello). Esto es CREACIÓN.

María Antonieta Mérida y su padre Edilberto Mérida tienen el privilegio, la fortuna de haber hallado un estilo, una marca, un sello personal, que permite reconocer sus obras sin ver la firma del autor. Cada obra que producen, es parte de su mundo, singular, de atributos y formas que son únicas, propias del estilo MÉRIDA. Esta creación de ESTILO, los ubica en la historia del arte universal. Lo he llamado EXPRESIONISMO INDIO. La particularidad de sus esculturas, anatomía de manos y pies grandes. Su temática, rural, campesina, nos lleva a entender a las personas (del campo) que por el centralismo, han sido olvidadas. EL ARTE MÉRIDA, los trae a primera plana.

Periodista Ricardo Cuya Vera

Director de Arte y Cultura TV

 

 

MARÍA ANTONIETA MÉRIDA, abrió los ojos para encontrarse rodeada por un mundo de arte de impacto humano, que la escuela creada por Edilberto Mérida, su padre, nos dio.

Ingeniero Mier y Teran

Fiel compañera de su maestro, siempre estuvo presente en todas las oportunidades en que ese impactante arte fue compartido con muchas comunidades de diferentes países que admiran las obras de este gran artista. En sus manos fue que las piezas artísticas de esa escuela, tales como sus bellos crucifijos, sus ángeles y sus magníficos retablos, evolucionaron para adornarse con el uso elegante del pan de oro y el pan de plata que les añade calidad, manteniendo a la vez, la fuerza expresiva de su creación. MARÍA ANTONIETA, quien ha sido reconocida y galardonada en múltiples oportunidades, no solamente en nuestro país sino también en el extranjero, garantiza que todos sus éxitos, son el inicio de una imparable creatividad.

 

Rodolfo Mier y Terán

Consultor internacional de desarrollo artesanal

 

 

Edilberto Merida y su Semilla

alfonsina barrionuevo

 

Tengo un hermoso toro con furia de arcilla sobre sus cuatro patas. Me fascinó apenas lo vi. De todas las obras de Edilberto Mérida era muy especial y logré comprarla siendo de primera y única mano porque no volvió a hacer otra. Tuve la suerte de escribir las primeras notas en la revista “Caretas” , en el diario “El Comercio” y en el suplemento “Variedades” de “La Crónica”. Aunque él les llamaba figuras grotescas yo insistí en darles una justa connotación como “barros de protesta”.

En su exhibición tuvo una Ultima Cena con los Apóstoles y el mismo Cristo con ch’ullu y ojotas. Para mí fue extraordinaria y saludé con entusiasmo al artista que se atrevía a caricaturizar a Dios, afirmación que no le gustó. Pensó que los miembros de la Iglesia Católica lo iban a excomulgar lo cual no sucedió. Más tarde plasmó en el más noble de los materiales, pues el primer hombre según las notas bíblicas fue hecho de barro, al Taitacha Temblores y tuvo un éxito inusitado. Cusco había alumbrado un artista cuyos trabajos de alto kilate fueron celebrados a nivel mundial.

El t’uru rimacheq, “el hombre que hace hablar al barro”, como lo nombró el periodista Hernán Velarde, apareció por primera vez en una Feria Internacional del Pacífico hace muchos años. Su arte fue un descubrimiento y hubiera parecido que terminaría cuando tuvo que voltear la última esquina de la vida. Le sigue con fervor filial su hija María Antonieta. Ella conserva memorables recuerdos de su quehacer febril, la invención de un horno especial para cocinar sus piezas, la mezcla del barro para darle una cierta eternidad, la búsqueda de canteras en los alrededores de Cusco, la elección de texturas, el secado de la leña, el ojo atento para registrar gestos, ademanes y posturas de la gente de campo. Ojos empequeñecidos por la luz con telarañas de dolor, bocas cinceladas por el hambre, manos arañando el aire para asirse a los sueños, pies enormes queriendo enraizarse con la tierra.

En sus últimos años Mérida siguió con alegría su afición a su arte. El destino le obligó a residir en Lima por esa paradoja que quita al hombre de altura la capacidad de jalar el oxígeno que mueve el mecanismo de sístoles y diástoles del corazón. Ambos abrieron un taller donde ella crea sucesivamente obras para nuevas exposiciones con el estilo del padre. Una propia de barros dorados. Los recibimos con el mismo cariño deseándole que siga adelante en la segunda etapa Mérida.

Alfonsina Barrionuevo

Escritora, Productora de TV, Abogada
Consultoría de Temas Culturales Peruanos